martes, 15 de julio de 2014

LOS CELOS SENTIMIENTO MALO O BUENO



                                  
                                              
El celo constituye  un sentimiento emocional natural en los seres humanos. En esencia, podemos concebirlo, como la manifestación más oscura, dañina  e incómoda que pueda existir en las relaciones humanas.  En la mitología griega o en la Biblia aparece como un mal de los hombres, sin embargo pareciere que esta emoción puede  encontrarse en el comportamiento “social” de los animales en relación con sus amos, celándolo de otro animal intruso que pretenda invadir su esfera de influencia. En este orden de ideas me permito comentarles que mi hija Nancy tiene allá en Punta de Mata dos perras, una blanca llamada Graciosa y la otra Micaela. Cuando voy a visitar a mi primogénita, la Blanca está todo el tiempo a mi lado dándome cariño y buscando que le preste más atención, pero cuando Micaela se acerca a mí buscando también mis afectos la perra blanca se transforma en una fiera y se traban en una pelea a muerte que amerita la intervención de los adultos de la casa para que dejen de pelear. Así sucede con las personas.  Los humanos temen perder sus pertenencias, sus amigos, su pareja, el trabajo y la pérdida de ese vínculo o la sola idea de que se encuentren amenazados provoca el sentimiento de celo y motiva  al ser que lo sufre a defender lo que él o ella cree que es suyo.

Muchos estudiosos de esta emoción la ven como un comportamiento de inseguridad en la relación humana porque una relación, argumentan, se construye bajo la confianza mutua, en la crítica constante y en la conciencia de lo que se quiere alcanzar. La inseguridad existe donde predomina las promesas no cumplidas, la carencia de amor y la irresponsabilidad. Pero como el interés de este cuento es establecer si este sentimiento es bueno o malo seguidamente narro el siguiente pasaje para que Ud. Amigo lector, arribe a sus propias conclusiones:

Cruz Leonett García, hermano de Francisca Leonett madre de Alejandro Leonett, fue un hombre alto, de piel canela, fuerte, de bigote muy negro, sombrero de “pelo e guama” cualidades éstas que aunadas a la gran simpatía de aquel ser humano  que dominaba el escenario donde en franca tertulia compartía con cualquiera de sus coterráneos, llegó a ser el objetivo de las mujeres, quizás con intención o sin ella y sin que él se diera cuenta, lo miraban con nostalgia y  comentaban  las bellas características con las cuales fue dotado por la sabia naturaleza. Pero Cruz estaba casado con una tigra mariposa llamada Lourdes Leonett, hija de Papá Félix Leonett y Lucía Rivero quien no le bastó procrear con él  unos ocho hijos sino que lo celaba hasta de su propia sombra. Cuentan que aquel buen y ejemplar padre de familia salía a trabajar a las seis de la mañana y Lourdes, pegada a las paredes de las casas lo seguía en silencio varias cuadras de la calle para ver si alguna mujer lo paraba en el camino. Cuando Cruz se montaba en el carro, ella regresaba a casa.
En una oportunidad Cruz y Lourdes tomaron un carrito por puesto en Caicara para ir a Maturín. Se sentaron en el puesto trasero del vehículo pero a la salida del pueblo se subió una ´pasajera y Cruz quedó ubicado entre las dos damas. La mujer recién llegada conocía a Cruz Leonett García y recorrieron todo el trayecto hablando y riendo. Al llegar a Maturín Cruz observó que a su esposa le había dado un desmayo que hubo que trasladarla de emergencia al hospital Manuel Núñez Tovar. Como a las cuatro horas Lourdes v volvió en sí y su esposo aprovechó para preguntarle qué le había pasado, qué sintió que la desmayó por tanto tiempo y ella con aquel despecho le indilgó: “ No te has dado cuenta todavía que venías conversando con esa mujer!  A lo que Cruz le respondió: ¡ Así,  es la cosa,   celos! , Pues bien, en la próxima oportunidad te quito los celos a fuerza de palos, carajo!

BERNARDO BETANCOURT



Vino al mundo un día 5 de mayo de 1933, en un caserío del municipio Piar del Estado Monagas, llamado Los Pozos de Aragua. Tercer hijo de los siete del matrimonio entre Efigenio Betancourt  y Lucrecia Canales Leonett. Ese día nació un artista porque hizo de su vida un arte. 

El destino reservó para él la profesión de educador y se convirtió en “alfarero de sueños”. Fue dotado por la naturaleza de una extraordinaria inteligencia, de una humildad que engalana su existencia, de una rectitud que conjuga los valores, principios morales y éticos con el amor más profundo y el respeto a sus padres, a la familia y a la sociedad. Comenzó, quizás sin proponérselo, a convertir los sueños en realidades. 

En el año 1955 es enviado como maestro de escuela a Manacal, comunidad enclavada en la falda de la sierra montañosa del Turimiquire, territorio monaguense, y allí comenzó su trabajo de “alfarero de sueños”. A temprana edad empezó a “amasar” la personalidad de aquellos imberbes niños y niñas que fueron al salón de clases a recibir sus primeras lecciones y a consustanciarse con los valores y principios éticos que hacen del hombre y de la mujer buenos ciudadanos. Así pasaron los años y el “alfarero de sueños”, por su reconocido trabajo, fué ascendido a Director de la Escuela graduada “León Droz Blanco”, ubicada en “Las Parcelas” de Caicara de Maturín, de donde salió jubilado.

 Incontables son las generaciones de muchachos y muchachas, hoy hombres y mujeres de bien, profesionales en ramas diversas del saber,  que recibieron clases del maestro Bernardo, tal como se le conoce. Pero el “alfarero de sueños”, dada la genética humana y el desarrollo de las civilizaciones que insta, como la naturaleza al pájaro hacer su nido,  procedió también  a “amasar la arcilla” con la cual construir su propia familia. Quiso el destino que una quinceañera, blanca, bonita, hermosa e indómita, llamada LILIA MARACAY OSORIO (desde entonces: de Betancourt), lo acompañara en esta tarea cuya generación sublime hoy nos acompaña en el cumpleaños de nuestro alfarero: siete hijos e hijas, trece nietos y cinco biznietos.  ¡EXCELENTE RESULTADO, MAESTRO!    20  PUNTOS!

BERNARDO BETANCOURT, además de lo antes expuesto, ha cumplido y cumple el rol de porta-estandarte del legado histórico de Papá Juan Leonett, Papá Félix Leonett, Mamá Lucía Rivero de Leonett, Mamá Anita Leonett de Canales, Eulogio Canales, Lucrecia Canales de Betancourt, Efigenio Betancourt y del resto de las familias Leonett Canales, los Betancourt, los Domínguez, los Cabellos, los Rivero, los Méndez y los Cedeño. Legado histórico  integrado por valores, principios morales y éticos, honradez, deber y amor al trabajo, responsabilidad en el  cumplimiento de los deberes como individuo y como miembro de una familia y de la sociedad, respeto al derecho ajeno, aprecio y consideración por los demás y con la naturaleza.


PRIMO BERNARDO:
AL CUMPLIR TUS 80 AÑOS DE FELIZ EXISTENCIA:
TU ESPOSA, TUS HIJOS, NIETOS, PRIMOS, DEMAS FAMILIARES  Y AMIGOS TE DESEAMOS MUCHAS FELICIDADES EN TU DÍA, PERO IGUALMENTE TE   DECIMOS:
80 años es poco tiempo para lo que te espera vivir en la conciencia histórica del pueblo que te vio crecer construyendo…. Y que ve en ti a uno de sus mejores hijos y excelso ciudadano.
¡ QUE SIGAS CUMPLIENDO AÑOS….Y NOSOTROS VIENDO!

LA REBELION DE LAS LOMBRICES



                             .
                                                
Existen dos tipos de lombrices. Las buenas y las malas. Las buenas son las llamadas lombrices de tierra porque son seres inofensivos y útiles al hombre. Se alimentan de tierra y ayudan, con los pequeños túneles que hacen, oxigenar la tierra y con la substancia que su metabolismo elabora la fertilizan  y la dejan apta para la agricultura. Sirven como abono orgánico y de alimento para ratas, sapos. Son utilizadas como anzuelo para la pesca industrial. Esto es importante decírselo a los niños y a los jóvenes para crearles conciencia de proteger este amigo de los seres humanos y de la naturaleza.  Las lombrices malas,-se denominan así porque le hacen daño exclusivamente a los seres humanos. Son las llamadas oxiuro. Estos son unos  gusanos, pequeños y finos que causan un gran picor en un órgano ubicado en el lugar donde la columna vertebral pierde el nombre. La infección se transmite al ingerir sus huevos microscópicos. Los niños, niñas y adultos son presas de estas lombrices  que se alojan en su aparato digestivo y cuando están adultos se alojan a nivel del final del intestino grueso y allí aplican el picor que desespera al humano afectado, quien opta por rascarse, rascarse, rascarse y mientras más se rasca más desea. Y si está en un sitio donde no puede utilizar las manos los vé Ud, moviendo las caderas afanosamente como si estuvieran bailando un merecumbé. Cuando el enfermo se rasca a mano limpia y no se lava con jabón contamina lo que toque: alimentos, toallas, juguetes, ropa de cama, vajillas, vasos y por esta vía transmiten la enfermedad. Por eso dice el pueblo que la gente que padece de lombrices se las saca con las uñas.

Un personaje muy conocido y famoso profesor de Caicara de Maturín en su vida de niño y adulto siempre padeció  ataques fuertes de lombrices  y sus padres diligentemente le atendieron, pero no obstante, siempre le han acompañado. Estos animalitos, según el decir de él, estaban acostumbrados a las comidas e intuían el momento en que su receptor las recibiría. En horas del desayuno se trasladaban a la boca del estómago a esperar la llegada del bolo alimenticio. Así lo hacían en los demás momentos. Una mañana, El profe llegó a la  bodega de Rafael Leonett y éste le obsequió un palo de aguardiente. Las lombrices con sus bocas abiertas en espera del bolo alimenticio se encontraban en un constante movimiento, se enredaban unas a las otras y algunas de ellas  amenazadas de ser desalojada del lugar estomacal cuando ocurrió lo que nuestro personaje suele llamar LA REBELIÓN DE LAS LOMBRICES. Los oxiuros fueron sorprendidos en su buena fé: en vez de comida recibieron un baño de aguardiente “Santa Bárbara” y se rebelaron causándole a la víctima un gran dolor de estómago.
¿POR CASUALIDAD, HA SIDO UD. VÍCTIMA DE LAS LOMBRICES?  ¡SINCÉRESE!

REFLEXIONES NECESARIAS



REFLEXIONES NECESARIAS
Mañana, 22 de mayo del año 2014, luego de la entrega por parte de la Fiscalía General de la República del cadáver del insigne combatiente revolucionario RUDAS MEZONES  y de la visita al viejo Cuartel San Carlos,  sus viejos camaradas y amigos lo acompañaremos hasta San José de Barlovento, su tierra natal, donde lo esperan sus familiares para darle  a sus restos cristiana sepultura, después de cincuenta y dos años de su muerte por las fuerzas represivas del régimen de Rómulo Betancourt.

El camarada RUDAS MEZONES fue uno de los primeros combatientes  caído en el periodo de la Cuarta República por la lucha por la libertad, la soberanía y el Socialismo. Por eso, uno de los más aguerridos destacamentos de la lucha armada de los primeros años de la década de los sesenta llevó su glorioso nombre: DESTACAMENTO RUDAS MEZONES , cuyas acciones militares que rayan en la audacia, temple, temeridad y conciencia revolucionaria dieron mucho que hablar y deben recogerse en la memoria histórica de la lucha revolucionaria del pueblo venezolano como experiencias para las luchas del futuro si la oligarquía apátrida y las fuerzas imperiales pretendieren acabar con la Revolución Socialista  Bolivariana.

La lucha revolucionaria del año sesenta, como continuación de la guerra de independencia y  de la guerra federal, se caracterizó por su adhesión ideológica al socialismo. El Movimiento de Izquierda Revolucionaria nació como una fuerza política de izquierda socialista. Y esa ideología orientó la estrategia revolucionaria tanto en la lucha urbana como rural. Pero fueron unas ideas socialistas abstractas que tenían como modelo la revolución de octubre rusa y la Democracia popular de revolución China. Nunca, que yo sepa se discutió como debía ser el socialismo venezolano, nacido y forjado de las propias contradicciones de la sociedad venezolana. Y esa debilidad estratégica aunado a una dirigencia nacional pequeño burguesa, que nunca fue revolucionaria, que abandonó la ideología socialista porque nunca creyó en ella, aunado a otros factores objetivos y subjetivos importantes, condujo al fracaso a esa lucha armada donde el pueblo perdió a muchos de sus hijos. La realidad nos ha enseñado que de acuerdo a la coyuntura puede cambiar las líneas políticas y los procedimientos, no la ideología. Cuando ésta cambia la situación es otra y aparece la traición. La triste y cobarde participación de esa clase dirigente unida a la oligarquía criolla y a las fuerzas imperiales en los golpes de estado que se han realizado y se realizan contra la revolución socialista bolivariana nos hace reflexionar sobre el porqué del fracaso de la lucha armada de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado. Pero al mismo tiempo, mientras la dirigencia del proceso arría banderas y se colocaba en contra de la revolución, en el seno del ejercito enemigo renacía la llama patria en el corazón y la conciencia de un grupo de  jóvenes oficiales que  insurgen contra el orden constituido y luego junto a  cuadros civiles patriotas asumen las riendas del proceso revolucionario que hoy conocemos como la Revolución Bolivariana socialista que en reñidas elecciones y por la vía pacíficas conquistó el poder político y realiza una política soberana, patriótica y socialista a favor de todo el pueblo, pero privilegiando a los más desposeídos. He allí, la gran paradoja de la historia venezolana.

Con el  Comandante Chávez comenzamos a definir las ideas socialistas. Empezamos a discutir las características propias de nuestra sociedad mediante el estudio de los grandes pensadores socialistas venezolanos y foráneos y a formular nuestras propias ideas. Chávez, nuestro máximo dirigente nos enseñó que el socialismo debe estar dirigido a resolver las necesidades de la gente y para cumplir con ese precepto las fuerzas revolucionarias socialistas deben utilizar el poder y desde allí dictar políticas públicas en lo económico, en lo social, ambiental, militar, etc  que coadyuven a proporcionarle al pueblo la mayor suma de  felicidad posible, la mayor suma de estabilidad social y  la mayor suma de estabilidad política. Mientras que el capitalismo solo actúa en función de la acumulación de la riqueza en pocas manos, de allí la explotación del hombre por el hombre, la miseria, la exclusión, la falta de libertad y soberanía de los pueblos.


LOS BARSOVIANOS



                                                         
                                   .
Gustavo  Rafael Piedrahita Rivero, suegro de Manuel, manifestaba que en su vida había probado con su conducta que fue un hombre honrado porque todo lo que adquirió lo logró con su esfuerzo personal. Nunca le quitó nada a nadie.  Afirmaba que era tanta su honradez que le podían dejar a cuidar un baúl de dinero que estaba seguro que  al regresar  lo encontrarían en las mismas condiciones, pero si el objeto a cuidar era una mujer segurito que  entregaría malas cuentas. Ellas fueron su  gran debilidad y por ellas hizo cosas que nadie se imaginó. Hasta de brujo se metió por el amor de aquellas damiselas. “El Brujo del Piñón” le decían. Aquella barba espesa y la mirada camuflada en las alas de su sombrero escondían las picardías  seductoras de aquel hombre hasta que un día fue descubierto por un primo hermano que al verlo dijo: ¡ Ese brujo es mi compadre Gustavo”, como en efectivo, era.

Gustavo recorrió muchos pueblos de su Colombia natal. Cuenta que a uno de esos pueblos le decían El Sapo, nombre que muchos paisanos no compartían por considerarlo feo e impropio para aquella comunidad  por cuanto le restaba la categoría  que con tanto esfuerzo de su  gente había logrado y se  habría paso hacia el progreso. Uno de sus hijos se propuso cambiarle ese feo nombre al pueblo en la oportunidad que la suerte  se lo proporcionara. Un día cualquiera fue nombrado Alcalde del pueblo de “El Sapo” y uno de sus primeros decretos fué cambiarle el nombre al pueblo  por el de Barsovia.
¡De ahora en adelante este pueblo se llama Barsovia y quien  lo llame El Sapo será multado con mil pesos!  Grito el nuevo Alcalde

Dice Gustavo que las rentas municipales se vieron fortalecidas por las multas aplicadas a todos aquellos que en vez de llamar al pueblo por su nuevo nombre seguían llamándolo “El Sapo”. Eso fue un gran acontecimiento y todo el mundo estaba pendiente de no equivocarse con el nuevo nombre del pueblo. Entre ellos estaban los árabes que vendían sus mercancías en grandes maletas en la cabeza por las calles.
Un día un vendedor árabe, muerto de sed, llegó a la casa de una vecina y le pidió por favor que le regalara un vaso de agua. La dama, seguida del árabe, se dirigió a la tinaja, sacó un vaso lleno del preciado líquido y se lo brindó al visitante, quien había visto al pie de la tinaja tres enormes sapos  chinagua, murmurando en baja voz y con toda precaución para no ser multado le dijo:
¿ Señora, éstos Barsovianos no habrán bebido de esta agua ?